Cuando dos partes en conflicto deciden llevar a cabo un procedimiento de mediación el resultado que emana con la asistencia de un mediador profesional, en donde lograron resolver sus diferencias, se ve reflejado en un convenio en donde se plasman los acuerdos a los cuales llegaron.
Su validez jurídica se basa en que, una vez firmado por ambas partes y por el mediador, adquiere la misma fuerza legal como si hubieren acudido ante un juez; esto significa que las partes se comprometen a cumplir lo acordado, garantizando que los acuerdos asumidos durante la mediación sean respetados.
La gran ventaja de estos acuerdos es que se evitan largos y costosos procesos judiciales.
Sin embargo, si alguna de las partes incumple lo pactado, existen varios mecanismos para garantizar que el acuerdo sea cumplido.
Así el documento resultado de un acuerdo de mediación junto con la firma del mediador es clave para otorgar la legalidad que además brinda más confianza a las partes. Al ser una figura imparcial, su función es no solo facilitar la comunicación entre las partes, sino también asegurar que el acuerdo sea justo y cumpla con los requisitos legales para las partes.
El acuerdo de mediación compromete a las partes a cumplir lo pactado, y en caso de que no lo hagan quedarán plasmados en este mismo documento las consecuencias de ello. Por ello, la intervención del mediador garantiza que el proceso sea equilibrado y que las partes se comprometen de manera consciente, voluntaria y de forma amistosa, al ser un acuerdo pactado entre las partes hace que la tasa de incumplimiento sea menor.
La firma del mediador actúa como un respaldo que da mayor confianza a las partes en cuanto al cumplimiento del acuerdo y una de las grandes ventajas del acuerdo de mediación es que adquirirá el carácter de sentencia judicial, lo que refuerza su capacidad de ser ejecutado en caso de incumplimiento, garantizando que lo pactado tenga un respaldo legal sólido y pueda ser ejecutado sin dilaciones y con mayor rapidez, lo que constituye seguridad jurídica para las partes.
Dependiendo de lo acordado las partes pueden elevar el acuerdo a escritura pública sin necesidad de la presencia del mediador.
En aquellos casos, en que el acuerdo se alcance dentro de un proceso judicial ya iniciado, las partes tienen la opción de terminar esa controversia presentando un convenio de mediación y este acuerdo también constituye una sentencia.
Consecuencias del incumplimiento de un acuerdo de mediación
Aunque es poco frecuente, puede ocurrir que una de las partes no cumpla con lo pactado en el acuerdo de mediación, esto sucede en los mínimos casos, así la parte que considere que no se cumplieron los acuerdos, tiene derecho a acudir a los tribunales para exigir su cumplimiento, su ejecución será más rápida, ya que se considerará ejecutable de manera inmediata, esto se hará que sin tener que volver a discutir el conflicto en sí, sólo simplifica y acelera el proceso judicial, brindando mayor certeza jurídica y una solución más eficiente para las partes, dado que únicamente se ejecuta la consecuencia del incumplimiento de los acuerdos del convenio.
Cómo proceder legalmente en caso de incumplimiento del acuerdo.
Dependiendo de las circunstancias particulares, si una de las partes no cumple con lo pactado en el acuerdo de mediación, se puede acudir a los tribunales para solicitar su ejecución forzosa. Esto implica que el tribunal podrá tomar medidas como embargos de bienes para asegurar el cumplimiento de lo acordado.
Antes de iniciar una ejecución forzosa, se concede un plazo de cinco días para que la parte que incumpla lo haga voluntariamente. Si pasado ese tiempo no se cumple, el tribunal puede proceder a embargar bienes u otras medidas necesarias para garantizar que se respete lo pactado.
Los abogados, por su parte, son los responsables de representar a las partes en caso de que sea necesario acudir a los tribunales para exigir el cumplimiento del acuerdo ejecutandolo.




